sábado, 30 de junio de 2012

Robots de arena capaces de adoptar cualquier forma

Imagina un recipiente lleno de una “arena inteligente”, en el que introduces un objeto cualquiera y obtienes una copia 3D del mismo. Imagina también que puedes elegir la escala en la que se duplicará el objeto en cuestión. Bien, eso es exactamente lo que están diseñando en el MIT, sólo que en lugar de arena están trabajando con pequeños cubos robóticos, dotados de imanes electropermanentes y el suficiente poder de cálculo como para adherirse a los vecinos correctos para duplicar objetos.
Un equipo de científicos de Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Estados Unidos, está desarrollando un pequeño robot al que se refieren como “arena inteligente”. Si bien por ahora son lo suficientemente grandes como para que esa denominación resulte exagerada – bien podrían llamarse “guijarros inteligentes” – lo cierto es que dentro de no mucho tiempo serán tan pequeños como granos de sal o arena. Estos robots son capaces de “reconocer” su entorno y duplicar los objetos que encuentran en él.


Los resultados de este trabajo abren la puerta a muchas aplicaciones prácticas. Aún así, el equipo quiere seguir trabajando en la miniaturización de estas unidades básicas para poder conseguir mejores réplicas d cualquier tipo de objeto y aspirar al desarrollo de un “grano de arena” inteligente con el que poder construir cualquier tipo de forma y, tras realizar una función determinada, poder reciclar los elementos y volverlos a utilizar.
¿Parece ciencia ficción? Seguramente. Pero como ha ocurrido miles de veces, lo que hoy parece una idea descabellada puede convertirse en un invento útil. Los investigadores esperan que este invento funcione por completo en menos de diez años.